Tres ingredientes principales
Las raíces absorben agua. Las hojas intercambian gases con el aire y captan luz. Con esos recursos, la planta puede producir azúcares. Esos azúcares aportan energía y materiales para crecer.
La luz ayuda a transformar
El Sol no le entrega azúcar ya preparada. Su luz aporta la energía para transformar agua y dióxido de carbono en nuevas sustancias. En el proceso también se libera oxígeno.
Entonces, ¿para qué está la tierra?
La tierra ayuda a sostener la planta y puede aportar agua y nutrientes minerales. Esos nutrientes son importantes, pero no reemplazan el trabajo de fabricar azúcares. Una planta necesita tanto materiales como energía.
La idea para llevarte
Las plantas pueden fabricar azúcares con agua, dióxido de carbono y energía de la luz.
